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domingo, 15 de septiembre de 2013

Pudimos hacer nuestra revolución - Sara Graciano

Eva Duarte, 17 de octubre de 1951, sostenida por Juan Perón.
Debido al cáncer no podía pararse sin ayuda.

Pudimos hacer nuestra revolución
Amarte hombre como si nunca antes hubiera amado
Amarnos contra todo pronóstico negativo

Pudimos hacer nuestra revolución
Salvar esta patria de la oligarquía y el champagne
Y colmarla de júbilo, de sueños
De pueblo y de chicha

Pudimos hombre amarnos y amar al resto,
con la misma intensidad,
Pero sin el mismo goce…

Tocar la guitarra y cantar las noticias
Salir en la tele, y llorar en revistas
Contarle a la gente mitos ancestrales
Leer poesía en alocuciones
en discursos tiernos
con las plazas llenas,
sin miedo a la muerte,
dándole la cara a francotiradores…

Pudimos hombre, hacer nuestra revolución
La paz en la calle,
El amor en la esquina,
Las fuerzas armadas
Matando con vida
Fusilar las armas con miel* o con flores
Con árboles, nubes
Con los corazones…

Dirigir la lucha contra los malvados:
Multinacionales, corruptos, sicarios…
Volver a ser niños, pintar las canciones
Saborear las notas,
Verlas, sentirlas…
Estilo Beethoven

Pudimos estar juntos,
Crear nuevas formas,
Amantes, amigos, aliados, pendejos…
Crear un nuevo mundo,
Ser vos, yo y el resto…

Pudimos….
No pudimos,
Esto es un engaño,
Lo que habría ocurrido,
Es solo pasado…

sábado, 14 de septiembre de 2013

El trompo - Sara Graciano

Agosto 2013

Sostenéme que me caigo
Sostenéme ¡no soporto!
Ya me voy por el abismo
Donde muero mientras lloro

Sostenéme que no puedo
Pierdo todo el equilibrio
Sostenéme que me pierdo
¡Detenéme! es lo que pido

Sostenéme que estoy viva
Soy cadáver sin gusanos
Soy un chulo que camina
Soy artesano sin manos

Sostenéme, estoy herida
No es el cuerpo, sino el alma
Lo que me tiene en la ruina
Lo que me quita la calma
Por lo que estoy fallecida…

Sostenéme, estoy rendida
Ya no quiero seguir más
Rodeada de desdichas
Que amargura es este infierno
¡Qué locura es la alegría!
Que ebriedad produce gozo
¡Que mentira! ¡que mentira!

viernes, 13 de septiembre de 2013

El futuro - Julio Cortázar

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

En la playa - Claribel Alegría

No ha sido nada
ven
voy a contarte un cuento si no lloras
pasa en la China el cuento,
¿sabes dónde es la China?
dijo que no con la cabeza
y se acercó sin ganas
con la nariz mocosa
y el bañador azul
chorreando arena.
Hace mucho, le dije
mientras la sentaba en mi regazo
allá en China
les ataban los pies a las mujeres
todo el cuerpo crecía
sólo el pie
se quedaba allí preso
entre las vendas
y las pobres mujeres
casi no podían caminar
las uñas de las manos
se las dejaban largas
más que uñas eran garras
y las pobres mujeres
apenas si podían levantar una taza
para tomar el té.
No es que fueran inútiles
es que así las querían
sus maridos
sus padres
sus hermanos,
un objeto de lujo
o una esclava.
Eso sucede aún
en todo el mundo
no son los pies los que atan
es la mente, Carole,
y hay mujeres que aceptan
y mujeres que no.
Déjame que te cuente
de Rafaela Herrera
con tambores
con cohetes
con sábanas ardiendo
espantó nada menos
que a Lord Nelson.
Tuvo miedo Lord Nelson
creyó que el pueblo entero
se había sublevado
(llegaba de Inglaterra a
invadir Nicaragua)
y regresó a su patria
derrotado.
Tu dedito torcido
es como ser mujer
tienes que usarlo mucho
y verás como sirve.
Vuelve a jugar ahora
no acarrees arena
ayúdale a tus primos
a construir el castillo
ponle torres
y muros
y terrazas
y destruye
y construye
y sigue abriendo puertas.
No acarrees arena
deja que ellos lo hagan
por un rato
que te traigan a ti
baldes de arena.

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